Las deudas, como todo lo demás, solo son perjudiciales cuando llegan al exceso. Es por esto que la mayoría de nuestros clientes nos buscan diciendo “tengo muchas deudas y no sé cómo pagarlas”. Una frase que detona un poco de desesperación pero también la iniciativa de encontrar una solución que por fin nos libere de cargas.

En este artículo te explicaremos cómo saber si te has endeudado en exceso y cuáles son las posibles soluciones de acuerdo a tus circunstancias actuales.

Sobreendeudamiento

tengo muchas deudas y no sé cómo pagarlas

Cuando hablamos de sobreendeudamiento estamos haciendo referencia la estado en que se encuentra una persona que ha adquirido más deudas de las que puede pagar. El sobreendeudamiento es un problema serio que puede traer consecuencias no solo financieras sino también otras relacionadas al ámbito familiar y laboral.

Cuando una persona se ha sobreendeudado, sus ingresos son insuficientes para pagar todas las cuotas mensuales de sus deudas. Por lo que empieza a recibir multas y a pagar intereses moratorios. Todo esto se convierte en un círculo vicioso puesto que las deudas comienzan a crecer, siendo cada vez más difícil pagarlas.

Las causas del sobreendeudamiento son muy variadas. La principal de estas es falta de educación financiera, que consiste en una ausencia de conocimientos sobre finanzas personales y buenos hábitos de ahorro. La falta de educación financiera está asociada también a la ausencia de planificación familiar y a comportamientos nocivos como las compras compulsivas.

Sin embargo, el sobreendeudamiento puede también ser sobrevenido cuando el deudor, por causas ajenas a su actuar, pierde sus medios de ingreso y ve mermada su capacidad económica. Así una persona con buenos hábitos financieros puede también terminar sobreendeudada cuando, por ejemplo, pierde su trabajo o es víctima de un accidente que le incapacita para trabajar.

Como vemos, múltiples factores pueden influir en la aparición del sobreendeudamiento. Sin embargo, independientemente de la causa, existe la necesidad urgente de salir de deudas tan pronto como sea posible, es en ese momento en que las personas empiezan a plantearse pensamientos como “tengo muchas deudas y no sé como pagarlas”.

¿Cómo saber que me he sobreendeudado?

Antes de empezar a buscar soluciones al problema del sobreendeudamiento, es necesario saber distinguir cuándo estamos realmente sobreendeudados y cuándo estamos pasando por un momento de aprieto económico.

En general, son señales de endeudamiento excesivo las siguientes:

  • No logras pagar todas las cuotas mensuales.
  • Cada mes terminas debiendo más que el anterior.
  • Has tenido que recurrir a las tarjetas de crédito para pagar otras deudas.
  • Has necesitado quitar prestado o comprar a crédito para satisfacer tus necesidades básicas del mes.
  • Careces de un fondo de ahorro para emergencias.

Estar atento a estas señales es sumamente importante para tomar acciones oportunas que logren revertir la situación.

Preguntas que debes plantearte antes de salir de deudas

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La solución al problema de sobreendeudamiento va a depender de las circunstancias de cada caso, es por esto que, antes de evaluar las posibles soluciones, es importante que te plantees las siguientes interrogantes:

¿Cuántas deudas tienes?

Conocer qué tipos de deudas tenemos y cuál es el acreedor de cada una de estas es indispensable para encontrar una solución adecuada. Algunas deudas como las de Hacienda o Seguridad Social tienen tratamientos especiales y no pueden ser objeto de exoneración o negociación.

Lo mismo sucede con los acreedores, algunos pueden estar más abiertos a negociaciones que otros. Por lo definir cuáles son nuestras deudas y a quién se las debemos es el primer paso para tomar una decisión.

¿Tienes suficiente patrimonio para pagar tus deudas?

La solución al problema de endeudamiento excesivo también va a depender de tu actual situación financiera. Así pues, las personas que solo tienen problemas de liquidez mensual, pueden optar a soluciones más sencillas como la reunificación o negociación de deudas. Mientras que personas que han perdido sus ingresos y que se encuentran severamente endeudadas, deben intentar soluciones más drásticas como acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.

¿En qué estado se encuentran tus deudas?

Por otra parte, es importante también en qué estado se encuentra cada deuda, puesto que de esto va a depender la disposición de tu acreedor a negociar nuevas y mejores condiciones. Así pues, si has logrado pagar tus últimas cuotas al día, es más probable que tu acreedor acepte negociar algunas cláusulas del contrato contigo. En cambio, si se has retrasado en tus pagos, muy difícilmente lograrás un acuerdo amistoso con tu acreedor.

¿Estás inscrito en un fichero de morosos?

Por último pero no menos importante, deberás preguntarte si estás o no inscrito en un fichero de morosos. De esto también va a depender la posibilidad de salir de deudas con métodos como la reunificación, refinanciación, negociación y reestructuración de deudas. Pues cada una de estas presupone la disponibilidad del acreedor de aceptar un nuevo acuerdo. Y sabemos que ningún banco tradicional está dispuesto a negociar o financiar a una persona inscrita en uno de estos ficheros.

Estar inscrito en un fichero de morosos no significa el fin de las posibilidades, pero sí es un factor que cambia bastante el panorama.

Si no estás seguro de estar inscrito en un fichero de morosos, puedes escribir al correo de la empresa que no administra y solicitar que te informen sobre cualquier deuda que pueda estar inscrita a tu nombre. Eta es una información que, en virtud de los Derechos ARCO, ninguna empresa te puede negar. Algunos de los principales ficheros de morosos son:

  • ASNEF.
  • RAI.
  • CIRBE.
  • Experian.

Cómo salir de deudas

Una vez que hayas recopilado toda la información referente a la naturaleza y estado de tus deudas, es momento de elegir la solución que más se adapte a tu caso. Entre las posibles opciones se encuentran:

Reunificar deudas

La reunificación de deudas es ideal para:

  • Personas con múltiples deudas.
  • Personas con problemas de liquidez a fin de mes.
  • Deudores solventes.

La reunificación consiste en consolidar todas tus deudas a través de un único crédito. Se trata de solicitar un crédito cuyo capital sea calculado para cubrir la totalidad de los montos por amortizar de tus deudas pendientes.

De esta forma, el nuevo crédito extinguirá tus deudas anteriores y comenzarás a pagar solo las cuotas mensuales del crédito de reunificación.

Aunque la reunificación puede hacer crecer la deuda o importe total a pagar, se trata de una opción viable pues modifica las condiciones mensuales de la deuda. Lo que significa que pasaremos a pagar menos de forma mensual pero pasaremos más años pagando.

Las condiciones que suelen ser acordadas en un crédito de reunificación consisten en plazos de amortización más largos y cuotas mensuales más bajas. Algunos pueden contar incluso con tasas de interés más bajas.

Refinanciar deudas

La refinanciación de deudas es ideal para:

  • Personas con solo una deuda importante.
  • Personas con problemas de liquidez.
  • Deudores que no están inscritos en ficheros de morosos.
  •  

Refinanciar una deuda consiste en extinguirla por el cambio de alguna de sus condiciones más importantes. Se trata de una operación financiera mediante la cual solicitas un crédito que extinguirá el anterior y que contendrá condiciones más favorables.

La refinanciación puede darse por novación o por subrogación. En el primer caso, el crédito de refinanciación es obtenido del mismo acreedor con quien teníamos la deuda anterior. De esta forma el banco o entidad financiera extingue tal crédito y hace nacer uno nuevo con las condiciones acordadas.

Por otra parte, la refinanciación se da por subrogación cuando el nuevo crédito es otorgado por un acreedor diferente al anterior. De manera que el nuevo banco o entidad financiera se subroga en el lugar de acreedor y obtiene los derechos sobre tal crédito.

En ambos casos el crédito anterior se extingue por cambio de condiciones y nace uno nuevo con un plazo de amortización más largo y cuotas más bajas que puedas cubrir a fin de mes.

Reestructurar deudas

La reestructuración de deudas es una opción ideal para:

  • Personas con una sola deuda importante.
  • Deudas cuyo acreedor está dispuesto a negociar.
  • Personas que se encuentran al día con sus pagos.
  • Deudores con problemas de liquidez mensual.

Reestructurar una deuda significa cambiar alguna de sus condiciones más relevantes. Se trata entonces de una modificación en la estructura contractual de la deuda, en la que planteas a tu acreedor la necesidad de cambiar una o más cláusulas del contrato para seguir siendo capaz de cubrir los pagos mensuales. La reestructuración de la deuda solo se da ante el acreedor original y puede consistir en alargar el plazo de amortización y bajar las cuotas a pagar de manera mensual.

Negociar deudas

La negociación de deudas es una opción ideal para:

  • Personas con una o más deudas.
  • Deudores solventes.
  • Personas con problemas de liquidez.
  • Deudas cuyos acreedores estén dispuestos a negociar.

Cuando tienes un buen historial crediticio y te encuentras al día con todos tus pagos, puedes optar a la negociación de deudas. Se trata de una operación mediante la cual haces saber a tu acreedor que tienes toda la intención de seguir pagando el o los créditos pero necesitas cambiar una de sus condiciones para así seguir siendo capaz de cubrir las cuotas mensuales.

La negociación de deudas no solo puede consistir en el cambio de una o más condiciones contractuales (por lo general plazo de amortización y monto de cuota mensual) sino que también puede contener la aplicación de importantes beneficios como las quitas y esperas, o la dación en pago.

La negociación de deudas solo es posible cuando el deudor se encuentra solvente, por lo que personas inscritas en ASNEF o cualquier otro fichero de morosos, no podrán acceder a esta alternativa. También es importante tener en cuenta que esta solución solo es procedente si tu acreedor está dispuesto a negociar.

Ley de Segunda Oportunidad

Acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es ideal para:

  • Personas con una o más deudas.
  • Personas con patrimonio insuficiente para pagar todas sus deudas.
  • Deudores de buena fe.
  • Personas inscritas en ASNEF u otro fichero de morosos.

La Ley de Segunda Oportunidad es un instrumento jurídico mediante el cual se contempla un procedimiento para que el deudor de buena fe ponga en conocimiento a sus acreedores sobre su insolvencia actual o sobrevenida.

A diferencia del procedimiento concursal ordinario, acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad pone sobre el tapete nuevas cartas a favor del deudor. Entre estas se encuentra la posibilidad de celebrar un acuerdo extrajudicial con sus acreedores consistente en un plan de pagos que se adapte a su capacidad económica.

Otro beneficio de la Ley de Segunda Oportunidad es que permite exonerar el pasivo insatisfecho, cuando después de celebrada la fase de liquidación en el concurso, siguen existiendo deudas sin pagar.

La Ley de Segunda Oportunidad puede ser la última alternativa para personas inscritas en ficheros de morosos y que no pueden asumir el pago de sus deudas.

Consejos para no endeudarse en exceso

Siempre hemos hecho énfasis en que las deudas no son un elemento malévolo de la economía. Al contrario, consideramos que pueden resultar una herramienta bastante útil para el crecimiento económico. Sin embargo, adquirir deudas en exceso puede generar más problemas que soluciones, por lo que instamos a nuestros clientes a aplicar buenos hábitos financieros a través de los siguientes consejos:

  • Compra de contado o débito cada vez que puedas.
  • Usa las tarjetas de crédito como si fueran de débito, o solo en verdaderas emergencias.
  • Solicita pagos programados para tus tarjetas de crédito.
  • Crea un fondo de ahorro para emergencia.
  • Evita compras compulsivas e innecesarias.
  • Haz un presupuesto familiar que incluya tus ingresos y gastos básicos.

¿Necesitas ayuda?

Decir “tengo muchas deudas y no sé cómo pagarlas” es el primer paso, pues no solo estás aceptando que has adquirido múltiples deudas sino que además no tienes suficiente liquidez para cubrirlas. Sin embargo, una vez que eres consciente de la situación, deberás tomar acciones tan pronto como sea posible.

En Adiós Ficheros contamos con un equipo especializado en Derecho Bancario y finanzas, dispuesto a analizar tu caso y asesorarte en la elección de la alternativa más efectiva para ti.

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