Una de las preguntas más inquietante en el concurso de acreedores es ¿quién cobrará primero? Por suerte existe la figura de administrador concursal, designado por el juez para que sea él quién distribuya el orden.

El administrador establecerá el orden del pago de los créditos considerando las expectativas de algunos acreedores. Y, en gran medida, dependerá también de la naturaleza del crédito, ya que algunos tienen derecho a ser pagados antes que otros.

Si quieres conocer quién cobra primero en el concurso de acreedores, sigue leyendo que aquí te lo explicaremos.

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¿Qué es un concurso de acreedores?

concurso de acreedores persona física

Un concurso de acreedores es un procedimiento judicial que se inicia cuando el deudor se haya declarado insolvente. Este procedimiento puede ser iniciado ya sea por el propio deudor o bien sea por los acreedores que exigen sus pagos.

Dicho procedimiento judicial se deberá presentar en el juzgado mercantil, y un juez determinará si procede o no el concurso de acreedores. Otro de los aspectos importantes que hará el juez en el concurso es que nombrará el administrador, y este será quien determine el orden en que se pagarán los créditos.

Importancia de solicitar el concurso de acreedores

cómo iniciar el concurso de acreedores

Cuando se está en una situación en que la economía de una empresa se encuentra vulnerable, lo más importante es buscar una solución al problema inminente. Al solicitar el concurso de acreedores ante un juez mercantil se está garantizando la solvencia del impago y la salida de la empresa de un cierre total.

El administrador concursal, servirá de mediador (negociador) y tratará de encontrar la mejor medida de cómo pagar la deuda y el plazo para hacerlo. Así como también determinará a quién se le paga primero.

De no solicitar el concurso, cualquiera de los acreedores podría iniciar una ejecución judicial de forma individual para exigir sus acreencias, dejando al deudor en una situación aún más grave, puesto que no tendría algún patrimonio con que pagar al resto de los acreedores.

Lo que se busca con este concurso es administrar las pérdidas de manera equitativa. Y de esta manera salir de las insolvencias y que la empresa pueda seguir funcionando en el futuro.

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¿Cuál es el orden del cobro?

cuánto dura el concurso de acreedores

Ya que el juez haya declarado el concurso de acreedores, será el administrador quien se encargue de distribuir el orden y la forma de pago, y el deudor pierde sus derechos sobre el patrimonio, de manera tal, que no puede disponer de ellos, ni pagar a los acreedores por él mismo.

No hay un orden específico para satisfacer las deudas, pero sí hay prioridades para los trabajadores y acreencias privilegiadas. Podría estipularse de la siguiente manera:

Crédito contra la masa

Estos son los créditos que suelen pagarse primero. En este tipo de deuda se encuentran los trabajadores; y es las deudas que se adquieren mientras se desarrolla el concurso y que aun la empresa no ha paralizado sus actividades pues, hay que pagar sueldos y las indemnizaciones por despido.

Durante este proceso también se generan gastos a profesionales y de igual manera hay que retribuir al administrador concursal. Estos también entrarían lo que se llama crédito contra la masa.

Créditos concursales

Una vez pagadas las deudas contra la masa se procede a pagar lo que se llama créditos concursales. Estas son las deudas que ya existen al momento de iniciar el concurso. El administrador considera el orden en que serán pagados; lo dividirá entre créditos privilegiados, los ordinarios y los subordinarios.

Créditos privilegiados

Una vez canceladas con trabajadores y demás masa, se procede a cancelar los créditos privilegiados que se subdivide en especiales y generales.

Los primeros son aquellas acreencias que poseen una garantía real, ya sean hipotecas, prendas, anticrisis, entre otras; y se paga con el bien afectado por la garantía y normalmente son deudas que se tienen con bancos.

En los créditos privilegiados generales, se encuentran las deudas que se tienen de salarios atrasados, indemnización por accidentes laborales, seguridad social, así como créditos de derechos públicos entre otras. Y aunque tenga calificación importante ante la ley, existe ciertas limitaciones en cuanto a la cuantía.

Créditos ordinarios

Estos son los siguientes en el orden de pago y es el grupo de acreedores más grande. Representa todas aquellas acreencias que no poseen una garantía real ni tratamiento especial por la ley, es decir que son los acreedores más vulnerables ya que no se encuentran en ninguna de las categorías de pago.

Créditos subordinados

Pero si crees que los créditos ordinarios son los más perjudicados, déjame decirte que los subordinarios no tienen ninguna probabilidad que se le cancele sus deudas. Están en la última posición de la lista de pago y que por algún motivo sufren una penalización por:

  • Poseer relaciones entre acreedor y deudor (familia, cónyuges, socio, administradores de hecho y derecho)
  • Multas y Sanciones
  • Intereses de créditos
  • Comunicación tardía (fuera del plazo estipulado por el administrador)

Mas allá de la importancia de quien cobra primero en un concurso de acreedores está la realidad de que nadie quiere entrar en dicho concurso. Cuando el banco quiere recuperar su garantía lo más probable es que la ley le imponga un quita del 10% y hasta un 50 %. Por su parte el trabajador en muchas ocasiones termina aceptando limitaciones en la cantidad percibida, y que muchas veces le toca ir al Fondo de Garantía Salarial para poder cobrar.

Para que nadie pierda en estos concursos, es aconsejable realizar un preconcurso de acreedores en el que se podrá llegan a un acuerdo extrajudicial entre el deudor y los acreedores. La empresa podrá llegar a una reestructuración financiera y cumplir con sus obligaciones, tanto con entidades financieras como con los trabajadores.

En un concurso de acreedores hay tanto ventajas como desventajas, el deudor debe analizar su situación financiera y decidir si llegar al concurso de acreedores o realizar un preconcurso. Cualquiera que sea tu decisión, si tienes dudas consulta Adiós Ficheros, nuestros especialistas en derechos bancarios y financieros pondrán a tu disposición la mejor guía de soluciones.

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